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TUBÉRCULOS

Ginseng

Considerada como una de las raíces tuberosas más populares en la medicina tradicional, el ginseng ha sido objeto de múltiples investigaciones por sus aclamadas propiedades adaptógenas. A continuación podrás encontrar información ampliada sobre qué es, cuáles son los tipos de ginseng que existen, los beneficios comprobados por la ciencia hasta el momento, las mejores formas de consumo y algunas combinaciones populares, así como sus posibles efectos secundarios, entre otros datos de interés.

¿Qué es el ginseng?

El término ginseng no se refiere a una planta única, sino a un grupo de 11 especies dentro del género Panax, en la familia Araliaceae. Son plantas herbáceas pequeñas y de crecimiento lento, con raíces carnosas, bifurcadas y de color claro. Las dos especies más conocidas son el ginseng americano (Panax quinquefolius) y el ginseng asiático o coreano (Panax ginseng), sin embargo ambos tipos se conocen simplemente como “ginseng”.

La raíz o tubérculo de esta planta, también conocida como raíz del hombre por su similitud con una figura humana, ha sido utilizada en regiones de Asia y América del Norte durante siglos debido a su poder como suplemento natural. El consumo de ginseng en estado puro ha sido vinculado con numerosos beneficios para nuestra salud, especialmente el fortalecimiento del sistema inmunológico, el aumento de la energía y la prevención de enfermedades.

Se dice que la concentración de compuestos activos varía entre un tipo y otro, de ahí que los efectos que tienen en nuestro cuerpo también sean diferentes; al parecer el ginseng americano funciona como agente relajante, mientras que la variedad asiática tiene un efecto estimulante.

Información nutricional

La mayor parte de los beneficios de la raíz de ginseng se deben a su contenido de ciertas saponinas denominadas gintoninas y ginsenósidos, los cuales se encuentran bajo investigación clínica para confirmar su potencial médico. Otros tipos de compuestos presentes en el ginseng son los poliacetilenos (panaxinol, panaxydol), los polifenólicos, los polisacáridos, así como la arginina y sus derivados. También contiene vitaminas del grupo B, vitaminas C y E, aminoácidos y minerales esenciales.

Tipos de Ginseng

Aunque las especies incluidas en el género Panax estén consideradas como los “verdaderos” tipos de ginseng por su alto contenido de ginsenósidos, existen otras plantas adaptogénicas cuyas propiedades son similares a las del ginseng, de ahí que sean reconocidas como sus parientes medicinales.

Dicho esto, los tres tipos principales son:

Ginseng asiático

También conocido como ginseng coreano, este es el ginseng clásico y original que se ha utilizado en la medicina tradicional china durante miles de años. Crece en el norte de China, Corea y Rusia. Sus propiedades ayudan a tratar la fatiga, la debilidad, la diabetes tipo 2, la disfunción eréctil y los problemas de memoria. La raíz cruda del ginseng asiático se conoce como ginseng fresco o verde, la raíz seca y no procesada se conoce como ginseng blanco, mientras que la raíz cocida al vapor y deshidratada al calor se llama ginseng rojo.

  • Ginseng blanco. La raíz es pelada y deshidratada sin aplicar calor, generalmente mediante la exposición al aire libre y el sol. Esta variante suele contener menos componentes terapéuticos, ya que pueden descomponerse durante el proceso de secado. Secar las raíces bajo el sol hace que adquieran un color blanco amarillento.
  • Ginseng rojo. El tubérculo es pelado, cocido al vapor y luego secado. El nombre se debe a su color rojizo tan característico. Frecuentemente es marinado en una infusión de hierbas que hace que la raíz se vuelva muy frágil, sin embargo este tipo de ginseng es menos vulnerable a la descomposición que el ginseng blanco.

Ginseng americano

Esta especie crece en varias regiones de América del Norte, incluyendo Nueva York, Pennsylvania, Wisconsin, Ontario y Canadá. Se ha demostrado que el ginseng americano combate la depresión, equilibra los niveles de azúcar en la sangre, mejora la concentración y estimula el sistema inmunológico. En comparación con el ginseng asiático, el ginseng americano es más dulce y suave, aunque sigue teniendo gran efecto terapéutico. Debido a la sobreexplotación y la pérdida de su hábitat natural, la planta de ginseng americano silvestre ya es poco común en la mayor parte de Estados Unidos y Canadá. Su cultivo comercial suele emplear técnicas de sombra artificial y simulación silvestre, lo cual permite una cosecha después de 3 o 4 años; el cultivo silvestre simulado a menudo requiere hasta 10 años antes de la cosecha.

Ginseng siberiano

Esta especie, también conocida como eleuterococo, crece silvestre en Rusia y Asia. Es rica en eleuterósidos, compuestos con propiedades muy similares a los ginsenósidos presentes en las especies del género Panax, pero cabe resaltar que el ginseng siberiano no proviene de la misma planta que los tipos americano y coreano (los productos elaborados con raíces de estas especies suelen ser más costosos).

Los estudios indican que al ser un adaptógeno, el ginseng siberiano puede aumentar la resistencia cardiovascular, combatir la fatiga y fomentar la inmunidad, entre muchos otros beneficios. La calidad de los productos de ginseng siberiano suele verse afectada por la adición de ingredientes que afectan sus poderes terapéuticos; la vid de seda es un adulterante común en este caso.

Otros tipos de ginseng son:

  • Ginseng indio. El ginseng indio o ashwagandha es una raíz de renombre en la medicina Ayurveda, especialmente por su papel en el aumento de la longevidad. Posee algunos beneficios similares al ginseng clásico, pero también tiene sus propios beneficios, por ejemplo se ha demostrado que mejora los niveles de hormonas tiroideas (TSH, T3 y T4), alivia la ansiedad, equilibra el cortisol, reduce el colesterol, regula el azúcar en sangre y mejora la condición física. En la actualidad, los suplementos a base de ginseng indio han ganado popularidad en todo el mundo debido a la capacidad de esta planta para resolver problemas de fertilidad y libido baja, tanto en mujeres como en hombres.
  • Ginseng brasileño. También conocido como raíz suma o “para todo”, este tipo de ginseng proviene de una enredadera que crece a través de las selvas tropicales de Sudamérica. Allí es un alimento y remedio natural muy utilizado por los pueblos indígenas del Amazonas. Entre sus beneficios saludables más importantes se incluyen la regulación de los niveles de testosterona en hombres y mujeres, la mejora del rendimiento sexual, la protección de los músculos, la reducción de la inflamación, la prevención del cáncer y el aumento de la resistencia en general.
  • Ginseng tibetano. Considerada como una planta más potente que el verdadero ginseng, la rhodiola tibetana es una hierba adaptogénica venerada por los monjes tibetanos. Se ha determinado que la mayoría de sus propiedades medicinales se deben a dos compuestos especiales: salidrosida y rosavin. Esta combinación mejora el rendimiento físico y la función cognitiva, protege la salud del corazón, favorece el manejo del estrés y ayuda a alcanzar el estado de equilibrio interno.

Propiedades y beneficios del ginseng: ¿para qué sirve?

Al ginseng se le atribuyen propiedades energizantes, anti-inflamatorias, anti-oxidantes, anti-cancerígenas e inmunológicas, de ahí su clasificación como adaptógeno (sustancias naturales provenientes de algunas plantas, cuyo efecto ayuda al cuerpo a funcionar de manera óptima).

Aunque la ciencia requiere de más investigación para confirmar los beneficios de esta raíz como suplemento, muchos estudios han observado que sus compuestos ginsenósidos sí tienen un impacto positivo en nuestra salud.

Aumenta los niveles de energía

El ginseng ayuda a estimular nuestra actividad física y mental, sobre todo en personas que se sienten débiles y cansadas. Diversos estudios en animales han relacionado algunos componentes del ginseng, como los polisacáridos y los oligopéptidos, con un menor estrés oxidativo y una mayor producción de energía en las células, ayudando a combatir la fatiga.

Un estudio llevado a cabo durante 4 semanas exploró los efectos de administrar 1-2 gramos de Panax ginseng, o un placebo, a 90 personas con fatiga crónica. Aquellos que recibieron el suplemento de ginseng experimentaron menos fatiga física y mental, así como una reducción del estrés oxidativo, en comparación con los que tomaron el placebo. 1

Otro estudio que involucró a 364 sobrevivientes de cáncer con fatiga comprobó los efectos de administrar 2.000 mg de ginseng americano, o un placebo. Después de ocho semanas, los pacientes que recibieron el ginseng tenían niveles de fatiga significativamente más bajos que los que habían tomado el placebo 2.

Una revisión de más de 155 estudios sobre este tema sugirió que los suplementos de ginseng no solo pueden combatir la debilidad y reducir la fatiga, sino que también ayuda a mejorar el rendimiento físico.

Mejora la función cognitiva

Aunque algunos estudios no han obtenido resultados totalmente convincentes, muchos investigadores sostienen que el consumo de ginseng tiene un impacto en las funciones de pensamiento y cognición. Al parecer, el ginseng ayuda a mejorar la memoria, el comportamiento y el estado de ánimo. Según varios estudios de laboratorio, los componentes del ginseng (ginsenósidos) protegen al cerebro del daño causado por los radicales libres.

Una investigación que siguió a 30 personas sanas durante 4 semanas observó que, tras consumir 200 mg de Panax ginseng diariamente, se había producido una mejora en la salud mental, el funcionamiento social y el estado de ánimo de los involucrados. 3

Otros estudios similares informaron que los suplementos de ginseng podían mejorar las habilidades matemáticas, e incluso fomentar una función cerebral y un comportamiento más saludable en personas con la enfermedad de Alzheimer.

Tiene efecto antiinflamatorio en el cuerpo

El ginseng es muy utilizado para reducir la inflamación. Los investigadores sugieren que los ginsenósidos son capaces de atacar ciertas vías en el sistema inmune para reducir las respuestas inflamatorias. Algunos estudios de probeta han demostrado que los extractos puros de ginseng inhiben la inflamación y aumentan la capacidad antioxidante en las células. Por ejemplo, un estudio descubrió que el extracto de ginseng rojo coreano podía reducir la inflamación y mejorar la actividad antioxidante en las células de la piel de personas con eccema 4.

Pero los resultados también son prometedores en humanos. Un estudio investigó los efectos de tomar 2 gramos del extracto de ginseng rojo coreano 3 veces al día durante 7 días. En este caso los involucrados fueron 18 atletas jóvenes. Al medir los niveles de ciertos marcadores de inflamación después de realizar una prueba de esfuerzo, se vio que dichos niveles eran significativamente más bajos en aquellos que habían tomado el ginseng, en comparación con los que habían tomado un placebo. El efecto tuvo una duración de hasta 72 horas después de la prueba 5.

Ayuda a tratar la disfunción eréctil en hombres

Se ha demostrado que el ginseng puede ser una alternativa útil para el tratamiento de la disfunción eréctil (DE) en los hombres. Al parecer, los compuestos que contiene este tubérculo pueden reducir el estrés oxidativo en los vasos sanguíneos y tejidos del pene, ayudando a restaurar su función normal. Además, varios estudios han observado que el ginseng puede promover la producción de óxido nítrico, un compuesto que mejora la relajación muscular en el pene, aumenta la circulación sanguínea y por tanto, ayuda a combatir la impotencia.

Un estudio descubrió que los hombres tratados con ginseng rojo coreano tenían una mejoría del 60% en sus síntomas de disfunción eréctil, en comparación con la mejora del 30% producida por un medicamento convencional 6.

Otro estudio demostró que, después de tomar 1.000 mg de extracto de ginseng envejecido durante 8 semanas, 86 hombres con impotencia habían experimentado mejoras significativas en su capacidad para mantener una erección, así como en su satisfacción general 7.

Fortalece el sistema inmune y previene gripes / resfriados

Las propiedades del ginseng lo convierten en un gran aliado para impulsar nuestra inmunidad de manera natural. Esto ha sido corroborado por numerosos estudios, especialmente por investigaciones que se han llevado a cabo en pacientes sometidos a cirugía o tratamiento de quimioterapia.

Un estudio que siguió a 39 personas en estado de recuperación tras una cirugía para el cáncer de estómago, observó que estos pacientes tuvieron mejoras significativas en las funciones inmunes y una menor recurrencia de los síntomas después de haber tomado 5.400 mg de ginseng diariamente durante dos años 8.

Otro estudio sugirió que las personas operadas de cáncer de colon que toman ginseng pueden tener hasta un 35% más de probabilidades de vivir libres de enfermedad durante cinco años, y hasta un 38% más de supervivencia que aquellos que no lo toman. 9.

Incluso, se dice que el extracto de ginseng es capaz de mejorar el efecto de las vacunas contra la gripe y los resfriados. Su uso también es útil después que se ha producido el contagio, ya que promueve la supervivencia de las células epiteliales del pulmón infectadas.

Ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre

El ginseng también sirve para equilibrar nuestros niveles de glucosa. Se ha demostrado que los compuestos ginsenósidos del ginseng americano y el ginseng asiático mejoran la función de las células pancreáticas, aumentan la producción de insulina y aumentan la absorción del azúcar en sangre por parte de las células, de ahí que el ginseng esté considerado como un buen remedio para la diabetes.

Un estudio evaluó los efectos de tomar 6 gramos de ginseng rojo coreano, en conjunto con la medicación o una dieta antidiabética habitual, en 19 personas con diabetes tipo 2. Los investigadores observaron que estos pacientes pudieron controlar muy bien sus niveles de azúcar en sangre durante 12 semanas. Se vio una disminución del 11% en los niveles de glucosa en la sangre, una disminución del 38% en la insulina en ayunas y un aumento del 33% en la sensibilidad a la insulina 10.

Otro estudio mostró que el ginseng americano ayudó a mejorar los niveles de azúcar en sangre de 10 personas saludables después de realizar una prueba de bebida azucarada 11.

Al parecer el ginseng rojo fermentado podría ser incluso más efectivo para los pacientes con diabetes. Esta variante fermentada se produce con la ayuda de bacterias vivas, las cuales hacen que los ginsenósidos se trasformen y pasen a una forma más fácil de absorber en el organismo. De hecho, un estudio demostró que tomar 2.7 gramos de ginseng rojo fermentado al día era muy eficaz para reducir el azúcar en sangre y aumentar los niveles de insulina después de una comida de prueba.

A pesar de todos estos hallazgos, se necesitan más estudios clínicos para que la ciencia acepte al ginseng como una terapia estándar en el tratamiento de la diabetes. Aún no está claro cuál es el producto de ginseng más efectivo ni la dosis específica que deben tomar los diabéticos.

Tiene potencial como anti-cancerígeno

El ginseng puede ser muy útil en la prevención de ciertos tipos de cáncer, especialmente por los efectos anti-inflamatorios y anti-oxidantes de sus compuestos ginsenósidos; se ha observado que estos tienen la capacidad de impedir el crecimiento de células anormales.

Un estudio observacional sugirió que las personas que toman ginseng podrían tener menos probabilidad de desarrollar cáncer bucal, de esófago, estómago y colon, de hígado y pulmón, en comparación con las personas que no lo toman 12.

También se ha visto que las propiedades de la raíz de ginseng pueden mejorar la salud de los pacientes sometidos a quimioterapia, reducir sus efectos secundarios y mejorar el efecto de algunos medicamentos 13.

Si bien los resultados han sido prometedores, cabe señalar que las evidencias científicas sobre el papel del ginseng en la prevención del cáncer aun no son concluyentes.

Favorece la pérdida de peso

Existen dos razones principales por las que se puede usar el ginseng para adelgazar, por un lado acelera el metabolismo y afecta la forma en que el cuerpo metaboliza los carbohidratos (menos calorías se convierten en grasa), y por otro aumenta los niveles de energía y el rendimiento físico (es posible ejercitarse por más tiempo y quemar más grasa).

Quienes desean adelgazar con su ayuda, pueden consumir ginseng en forma de cápsulas, bebidas energéticas, polvos, entre otras variantes. Por ejemplo, muchas personas han informado que beber té de ginseng todos los días como parte de su dieta les ha ayudado a perder peso rápidamente.

Es importante tener en cuenta que, al igual que con cualquier otro suplemento natural, el consumo de ginseng debe complementarse con un estilo de vida saludable (dieta balanceada, ejercicio físico regular.)

Otros usos y beneficios conocidos del ginseng incluyen:

  • Favorece la buena salud del cabello. Previene la caída y el quiebre del pelo, combate la formación de caspa en el cuero cabelludo y restaura la hidratación desde el interior de la fibra capilar.
  • Aumenta la libido y la producción de testosterona. Los compuestos del ginseng asiático han demostrado su efecto sobre el cerebro y los testículos para aumentar la producción de hormonas masculinas, en este caso la testosterona.
  • Ayuda a combatir la ansiedad. Al regular los niveles de hormonas como la dopamina, la serotonina y la norepinefrina, el consumo de ginseng mejora el estado de ánimo, controla los niveles de estrés y calma los estado depresivos y de ansiedad.
  • Ayuda a prevenir y aliviar el tinitus. Teniendo en cuenta el vínculo que existe entre el estrés y la aparición del tinitus (el estrés excesivo puede causar daño al sistema nervioso, y cuando este daño involucra a los nervios acústicos se puede iniciar el proceso de tinnitus), el ginseng puede ser de gran ayuda para prevenir y aliviar esta condición gracias a su efecto anti-estrés y neuroprotector.
  • Regula la presión arterial. Se ha observado que el consumo de ginseng puede ayudar a mantener estables los niveles de presión arterial, previniendo la hipertensión y disminuyendo el riesgo de enfermedad cardiovascular.
  • Mejora la salud de la piel. Los fito-nutrientes presentes en el ginseng tienen poder anti-envejecimiento, ayudan a tonificar la piel y aumentan su brillo natural.
  • Promueve la buena salud de la glándula tiroides. Al parecer los ginsenósidos del ginseng coreano tienen propiedades que brindan soporte al funcionamiento de la tiroides. Se ha observado que son capaces de inhibir la producción de una hormona llamada T3 inversa, la que a su vez inhibe la T3 activa y afecta la actividad metabólica normal. En este sentido, su efecto es similar al del ginseng indio o ashwagandha.
  • Constituye un remedio universal dentro de la homeopatía. Tanto el ginseng coreano, como el americano y el siberiano, son utilizados ampliamente en el tratamiento homeopático de múltiples condiciones de salud. Algunas de las más comunes son la apendicitis, la debilidad, los dolores de cabeza, el lumbago, el reumatismo, la ciática y la libido baja. 14

¿Cómo tomar el ginseng y cuál es la dosis adecuada?

La raíz de ginseng se puede consumir de muchas maneras, ya sea como suplemento, infusión o combinado con los alimentos.

Suplementos de ginseng

Por lo general estos suplementos suelen venir en forma de cápsulas o comprimidos, tintura, extracto y polvo. Se pueden encontrar en tiendas, herbolarios y farmacias, aunque también se pueden adquirir online.

Es muy importante tener en cuenta que los productos de ginseng pueden variar en calidad y propiedades medicinales, dependiendo de la pureza con la que fueron elaborados. Siempre es recomendable verificar qué otros ingredientes tiene un suplemento antes de comprarlo. Se sabe que algunos fabricantes solo usan una cantidad pequeña o insignificante de ginseng, y completan la dosis con otras sustancias para abaratar costos.

Muchas personas prefieren consumir el ginseng en cápsulas o en extracto, no solo por una cuestión de comodidad sino porque a menudo proporcionan una dosificación más concentrada.

Las mejores cápsulas son aquellas que solo contienen polvo puro, proveniente de un productor orgánico y certificado. Generalmente suelen contener entre 100 y 500 mg de ginseng.

Al elegir un extracto de ginseng, es necesario fijarse en la especie propuesta; se sabe que en el mercado existe el ginseng verdadero y el ginseng falso. El ginseng verdadero pertenece al género Panax, mientras que el ginseng falso no pertenece a este género. El contenido de ginsenósidos es un punto clave a la hora de elegir un extracto de ginseng. Dicho valor puede variar de acuerdo a la especie, la parte de la planta utilizada, la edad de la planta, el proceso de extracción, los pasos de procesamiento, etc. La sugerencia es buscar un producto que contenga 2-3% de ginsenósidos totales, y consumirlo antes de las comidas para aumentar su absorción y obtener todos los beneficios.

El polvo y la tintura de ginseng también son opciones muy populares, que incluso pueden prepararse en nuestra casa si disponemos de la raíz natural. Se recomienda consumir un polvo de ginseng proveniente de raíces orgánicas, que aseguren no contener residuos químicos.

Ginseng en la dieta

Esta raíz también se puede consumir como parte de una alimentación saludable, por ejemplo agregada en sopas, asados y bebidas. Algunas personas acostumbran a usar el ginseng crudo, mientras otras prefieren cocinarlo ligeramente para suavizarlo o usarlo en polvo.

Ginseng al vapor. Si dispones de ginseng fresco o silvestre, puedes vaporizarlo un poco antes de comerlo. Corta el tubérculo en rebanadas y ponlas a cocer al vapor durante 15 minutos. Una vez que estén suaves, las puedes comer directamente o agregar a otro plato.

Ginseng en polvo. El polvo de ginseng se puede utilizar a modo de especia en la cocina, por ejemplo espolvoreándolo sobre el café molido antes de prepararlo (aporta un toque de sabor y aumenta los efectos de la cafeína), o sobre un caldo mientras hierve a fuego lento.

Agregar ginseng seco a la miel para compensar su dulzura y mejorar sus beneficios saludables, así como remojar una raíz seca durante varios días dentro de las bebidas (vodka) para agregarles sabor terroso, son otros usos tradicionales a tener en cuenta.

Infusiones de ginseng

Si bien es posible comprar té de ginseng en una tienda, lo más recomendable es hacer tu propia infusión con una raíz cruda.

¿Cómo se prepara el té de ginseng? Todo lo que se necesita es una tetera, un colador de té y una raíz fresca o seca, preferiblemente de ginseng coreano. Debido al sabor amargo y terroso de esta especie, la infusión se suele combinar con limón o miel.

  • Pon a hervir un poco de agua en la tetera, 1 o 2 taza según sea necesario.
  • Mientras tanto, limpia la raíz y córtala en rebanadas finas; con 3 rebanadas por taza es más que suficiente.
  • Una vez que el agua haya hervido, sírvela y coloca el ginseng dentro del colador para dejarlo reposar dentro del agua caliente y permitir que se liberen los compuestos naturales. Algunas personas agregan el ginseng directamente al agua sin usar un colador.
  • Después de 5 minutos retira el colador con las rebanadas, agrega unas gotas de miel, revuelve bien y bebe de inmediato.

En caso de disponer de un té de ginseng coreano comercial, basta con remojar la bolsa dentro del agua caliente durante varios minutos. 1 bolsita de té de ginseng coreano es suficiente para preparar una porción estándar de 8 onzas. Esta es una buena fuente de hidratación, rica en ginsenósidos, antioxidantes y polifenoles.

Dosis diaria de ginseng

La mayoría de los estudios y ensayos clínicos sobre las propiedades del ginseng utilizan dosis de 200 a 400 miligramos por día, pero lo cierto es que la dosis adecuada va a depender de la condición que se esté tratando. En general, la dosis diaria recomendada es:

  • de 1 a 2 gramos de raíz de ginseng crudo
  • de 200 a 400 mg de extracto de ginseng

Lo mejor es comenzar con dosis más bajas e ir aumentándola con el tiempo.

Una sugerencia para obtener mejores resultados consiste en tomar el suplemento temprano en el día junto con una comida. Si tomas raíz de ginseng por la noche es posible que tengas dificultades para conciliar el sueño.

Dosis recomendada para varios problemas de salud:

  • Problemas de fertilidad: los suplementos de fertilidad contienen hasta 1 gramo de extracto de ginseng por porción, que debe tomarse 3 veces al día.
  • Función cerebral: las fórmulas de apoyo cerebral proporcionan solo 400 miligramos por porción.
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica: se pueden tomar hasta 6 gramos de ginseng coreano diariamente.
  • Enfermedad de Alzheimer: generalmente requiere de 4 a 9 gramos por día.
  • Diabetes tipo 2: dosis de 3 gramos hasta 2 horas antes de una comida.
  • Infecciones del tracto respiratorio superior (resfriado común o la gripe): 200 mg dos veces al día durante 3-4 meses.

Consulte siempre a su médico antes de incorporar cualquier tratamiento alternativo, especialmente si ya está tomando medicamentos. Se sabe que la raíz de ginseng puede interactuar con la insulina, los medicamentos antipsicóticos y los anticoagulantes, como la warfarina.

El ginseng puede causar efectos secundarios en algunas personas (nerviosismo, latidos rápidos, dificultad para dormir, presión arterial baja, entre otros); si este llega a ser el caso, suspenda su uso de inmediato. Evite combinarlo con otras sustancias estimulantes, como la cafeína, sobre todo si tiene una afección cardíaca.

¿Cómo se prepara el ginseng a partir de una planta propia?

Si has cultivado tu propia planta de ginseng en casa y deseas prepararlo para obtener sus beneficios naturales, puedes seguir los siguientes pasos:

  • Enjuagar bien las raíces. Lávalas lo antes posible después de la cosecha. Llena un recipiente o balde con agua, sumerge la raíz suavemente y sacúdela en el agua, sin frotar. Déjalas secar al aire libre con incidencia de la luz solar. Suponiendo que has usado una raíz de ginseng coreano, con este paso vas a obtener la variante de ginseng blanco. Para obtener la variante de ginseng rojo, es necesario cocer la raíz al vapor antes de ponerla a secar.
  • Deshidratar el ginseng en una habitación cálida. Para secar completamente las raíces, debes colocarlas en una rejilla, asegurándote de que no se toquen entre sí. Mantén la temperatura a 90-95 ° F (32-35 ° C) durante dos semanas. No uses un horno, microondas o ventana para secar las raíces, ya que pueden secarse demasiado rápido. Es importante que en este paso las raíces estén alejadas del sol. La alternativa ideal es usar un deshidratador especial para hierbas, ya que secará tus raíces a una temperatura baja y constante.

Pasadas las 2 semanas de secado, ya tendrás las raíces de ginseng listas para su uso. Las puedes utilizar de esta forma, o procesarlas para prepararla en polvo o tintura.

¿Cómo se prepara la tintura de ginseng?

Preparar tu propia tintura en casa es muy fácil, solo debes seguir estas instrucciones:

  • Corta una raíz de ginseng fresca o seca en trozos pequeños.
  • Agrega las piezas a un frasco con tapa ajustada. Llena el recipiente con alcohol o un licor, por ejemplo ron, ginebra, vodka, hasta la parte superior.
  • Déjalo en un lugar fresco durante 15-30 días; pasado ese tiempo ya tendrás lista la tintura de ginseng. Se recomienda colar la preparación para que no queden restos en el alcohol.

Ten en cuenta que solo debes usar de 5 a 15 gotas a la vez.

La tintura puede durar indefinidamente si se almacena en un lugar fresco y oscuro.

6 Combinaciones populares con ginseng

Actualmente en el mercado se encuentran disponibles numerosos productos en los que se nos ofrecen combinaciones de raíces, hierbas, minerales y vitaminas con ginseng. Sigue leyendo a continuación para conocer algunas de más populares…

Ginseng y Ginkgo biloba

El ginkgo y el ginseng se han utilizado en la medicina herbal durante siglos, siendo hoy dos de los suplementos naturales más populares. El ginkgo proviene de uno de los árboles más antiguos del mundo, el ginkgo biloba (o culantrillo), mientras que el ginseng proviene de la raíz de un grupo de plantas similares, conocidas como ginseng coreano, ginseng americano, ginseng siberiano, entre otras.

Aunque cada uno ofrece beneficios específicos para nuestra salud, la combinación de ambos extractos es muy reconocida por su capacidad para apoyar las funciones cognitivas, por ejemplo la memoria, la concentración y la toma de decisiones 15.

Por lo general podemos encontrar productos de ginseng con gingko biloba en forma de té, tinturas o suplementos (cápsulas). La dosis típica es de 2 tabletas al día, cada una con 60 mg de extracto de Panax ginseng y 60 mg de gingko biloba. Algunos expertos recomiendan dejar de tomarlo durante 1 semana cada mes y luego reanudar la dosis regular. Su uso conjunto se considera seguro para la mayoría de las personas; sin embargo no se recomienda en mujeres embarazadas o que estén amamantando.

A esta combinación se le han asociado posibles efectos secundarios, que incluyen dolores de cabeza, malestar gastrointestinal, reacciones en la piel, mareos y problemas para dormir. Es muy importante consultar a un médico antes de tomarla, especialmente si se está siguiendo algún tipo de tratamiento. El ginkgo y el ginseng pueden aumentar el riesgo de sangrado, de ahí que pueda interactuar con medicamentos anticoagulantes, como la warfarina. Las personas que tienen presión arterial alta, enfermedad cardíaca, diabetes o cualquier tipo de trastorno hemorrágico, no deben tomar suplementos de ginkgo y ginseng sin antes consultar a su médico de cabecera.

Ginseng y Guaraná

El guaraná (Paullinia cupana) es una enredadera leñosa originaria de la cuenca del Amazonas. Sus semillas tostadas, con un olor que recuerda al chocolate, son muy utilizadas en la medicina popular brasileña para tratar numerosas dolencias, por ejemplo la fatiga, los dolores de cabeza y la impotencia. Aunque no se han realizado suficientes estudios para confirmar las propiedades de esta planta, sí se han identificado muchos de sus componentes químicos, como los alcaloides teofilina, teobromina, y varias saponinas y taninos.

Específicamente los alcaloides de cafeína, teobromina y teofilina, se usan comúnmente por sus propiedades estimulantes. De ahí que la combinación de guaraná y ginseng sea un potente remedio para elevar los niveles de energía, mejorar el estado de alerta, combatir la fatiga mental y aumentar el rendimiento físico.

Los suplementos de ginseng y guaraná están ampliamente disponibles en forma de cápsulas, cuya dosis habitual suele ser de 1 cápsula por día.

Jalea real con Ginseng

La jalea real es una sustancia espesa y lechosa secretada por las jóvenes abejas nodrizas para alimentar a las larvas de una colmena, en particular a las larvas reina. Es una fuente rica en nutrientes, así como en acetilcolina, un neurotransmisor fundamental para la función cognitiva.

Teniendo en cuenta que, tanto el ginseng como la jalea real han sido muy utilizados como estimulantes, es que los suplementos de jalea real con ginseng se han convertido en una combinación poderosa contra la fatiga y la niebla mental.

Además de aumentar el estado de alerta, la jalea y el ginseng han demostrado propiedades inmuno-estimulantes; es por eso que su combinación también se considera como un arma útil para combatir las infecciones.

Por lo general, la dosis recomendada en este tipo de suplemento (jalea real con ginseng coreano) es de 1 o 2 cápsulas al día. Las personas que tienen asma, alergia a las abejas, a los productos de abeja o al polen deben evitar su uso, o al menos no hacerlo sin antes consultar a un médico. Tampoco se recomienda en niños ni mujeres embarazadas.

Maca y Ginseng

Maca es el nombre común que utilizamos para referirnos al tubérculo de la planta Lepidum meyenii, la cual es originaria de los Andes peruanos. Tanto el ginseng como la maca son raíces muy populares por sus efectos afrodisíacos, pero este no es el único beneficio que tienen en común. También mejoran el estado de ánimo, aumentan los niveles de energía y tienen un impacto positivo sobre los niveles de hormonas; de hecho ambos han sido clasificados como adaptógenos. Curiosamente, la maca es conocida en muchas regiones con el nombre de ginseng peruano.

Los suplementos dietéticos de maca y ginseng son ideales para personas con bajo apetito sexual, bajos niveles de energía, falta de concentración o desajustes hormonales (especialmente las mujeres). Sus beneficios sinérgicos en el organismo hacen de esta combinación un aliado perfecto para llevar tu rendimiento mental y físico a otro nivel.

Normalmente el ginseng y la maca son seguros para usar en la mayoría de los adultos sanos. Sin embargo, estos dos suplementos pueden interactuar si la persona padece alguna enfermedad, o toma medicamentos /otros suplementos dietéticos. Su uso no se recomienda en niños, mujeres embarazadas o mujeres lactantes. En algunos casos se pueden presentar efectos secundarios de sobre-estimulación debido al consumo constante de la maca y el ginseng juntos.

Siempre que sea posible, obtén un suplemento elaborado a base de maca orgánica y proveniente de la región andina.

Ginseng y Jengibre

Tanto el ginseng como el jengibre son dos raíces icónicas dentro de la medicina tradicional. El ginseng con sus propiedades estimulantes y antioxidantes, y el jengibre con sus efectos digestivos y anti-inflamatorios, entre muchos otros beneficios, ayudan a formar una combinación perfecta para el bienestar y la buena salud.

Se recomienda para las personas que desean elevar sus niveles de energía, promover la curación de heridas, aliviar procesos inflamatorios, controlar las náuseas y los mareos, así como fortalecer su sistema inmunológico.

Es posible encontrarlos juntos en varias formulaciones, por lo general en forma de té, polvos y cápsulas. En caso de no conseguir la combinación de ambos en un mismo producto, se puede sustituir por una preparación casera, por ejemplo una infusión con té comercial de ginseng y una porción de raíz de jengibre fresca.

Té verde con ginseng

El té verde con raíz de ginseng ha sido una bebida milenaria en el continente asiático. A esta combinación se le han atribuido excelentes propiedades para la salud y el bienestar. Entre los principales beneficios de beber té verde con ginseng se encuentran el incremento en los niveles de energía y el rendimiento físico, la prevención de las enfermedades cardíacas, la protección contra el desarrollo de varios tipos de cáncer y la pérdida de peso mediante la quema de grasas.

En términos generales, el ginseng y el té verde se pueden consumir juntos de forma segura, siempre y cuando se haga con moderación. Los investigadores sugieren que los niños, las mujeres embarazadas, las personas con diabetes o presión arterial alta y aquellos que toman medicamentos anticoagulantes eviten tomar esta combinación.

Una mezcla similar podría ser el té rojo con ginseng, en sustitución del té verde. El té rojo o roibos proviene de una hierba nativa de Sudáfrica y aunque ni siquiera es un verdadero “té”, sus hojas y tallos secos también ofrecen una infusión saludable. Por su alto contenido de antioxidantes (vitamina C) y flavonoides, entre otros compuestos, esta bebida se ha asociado con un menor riesgo de enfermedades cardíacas y cáncer, así como con un mejor control de la diabetes tipo 2.

Ginseng: contraindicaciones y posibles efecto secundarios

A pesar de sus propiedades terapéuticas, el ginseng puede causar efectos secundarios en algunas personas e interactuar con ciertos medicamentos. Por lo general, su uso se considera seguro cuando es tomado por vía oral durante cortos períodos de tiempo, pero se han registrado casos de:

  • Insomnio
  • Sudoraciones
  • Dolores de cabeza
  • Boca seca
  • Presión arterial alta

Estos síntomas suelen ir de leves a moderados y desaparecen en cuestión de días, sin embargo es necesario acudir al médico de inmediato si se presenta:

  • Reacción cutánea grave
  • Fiebre
  • Dolor de garganta
  • Hinchazón en la cara o la lengua
  • Ardor en los ojos
  • Dolor en la piel, seguido de una erupción roja o púrpura que se extiende (especialmente en la cara o la parte superior del cuerpo)
  • Ampollas y descamación en la piel

Por otra parte, los investigadores advierten que el ginseng puede interactuar con el diurético furosemida, con los antidepresivos, los medicamentos para la diabetes y la insulina, los anticoagulantes (no debe usarse antes o después de una cirugía) y los inmunosupresores. Debido a sus propiedades inmunoestimulantes, puede no ser seguro para las personas con artritis reumatoide, lupus, esclerosis múltiple y otras enfermedades autoinmunes; si una persona tiene alguna de esas condiciones, el ginseng puede empeorar sus síntomas al sobreestimular al sistema inmunitario.

Cuando se combina con cafeína, esta raíz puede causar arritmia e hipertensión.

Teniendo en cuenta estas contraindicaciones del ginseng, es recomendable consultar al médico antes de comenzar a usarlo. Es importante saber si es un suplemento seguro para ti, y cuál sería la dosis adecuada.

Imágenes del ginseng

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Fuentes:

Referencias:

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  2. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23853057
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